miércoles, 9 de abril de 2008

Esperar y amar

Casi todas las mañanas,
cuando despierto confundido;
pensando en si aun me amas,
me siento un poco adolorido.

Me siento solo cuando despierto,
un extraño sueño he tenido;
pero, cuando un poco más pienso,
recuerdo que te he perdido.

Me sueño era muy bello,
miraba tu amor por todos lados;
me deslumbraba tu cabello,
y yo, deseando tus dulces labios.

Tus ojos bellos, con ese brillo,
tu hermosa boca diciendo: "vamos";
luego yo, como un cachorillo,
voy a tí, sin siquiera dudarlo.

Mientras hacia tí me acercaba,
vi que algo estaba cambiando;
y, cuando más cerca te ví,
caí al suelo, muy fuerte y llorando.

"¿Tú amor no sería mio?",
me preguntaba muy angustiado;
me había metido ya en un lío,
pues a tu amor estaba encadenado.

Cuando regrezaba una esperanza,
de poder volver a mirarte;
comienza un dolor que me arraza,
y que no podrías nunca quitarte.

Pensé en si era mi culpa,
si amarte había sido algo malo;
pues yo cabaría una tumba,
para enterrar aquel sueño amargo.

Cuanto más hondo hacia el hoyo,
sentía algo en mi corazón;
no se si sería mi orgullo,
pero dolía mucho y sin razón.

Al fin terminé de cabar,
ese hoyo que hacía en mi ser:
ahora queria olvidar,
aquel recuerdo que solía ver.

Decidí intentar olvidarte,
pero, cada vez que intentaba:
sentía que podría odiarte,
mas, mi corazón, no me dejaba.

Tu amor no salía de ahí dentro,
por más que duro luchaba;
ya que tú eras el centro,
de lo que de mí, aún quedaba.

Entonces resignado y triste,
esperaré ansioso tu llegada;
nunca pensaré en que salisté,
sino en que fuiste, la más amada.

Un poema escrito por mí,
en una tarde que pensaba en ella...

No hay comentarios: