viernes, 19 de marzo de 2010

El por qué siempre me abrigo

Por si ella se puede preguntar,
¿Por qué siempre me abrigo?
es muy simple de pensar,
es porque no está conmigo.

Por carencia de su amor,
siento un intenso frío;
pues ausente su calor,
constante se pierde el mío.

¿Querrá saber por qué mi frío?

Es por morir cada día,
y no perdonar al tiempo;
es por desear que ella ría,
y su alegría comparta el viento.

Es por ausencia de vida,
puesto que ella eso es;
es por sanar una herida,
al derecho, y al revés.

Es por tenerla cerca,
y a la vez sentirla lejos;
es por desear que merezca,
y mirarla en mis espejos.

Es por dar sin dudar mi todo,
aunque ella apenas sienta,
es también por llorar del modo,
en que el corazón más lamenta.

Es por adorar tiernos sus ojos,
y también su bella sonrisa;
es por anhelar sus labios rojos,
y apreciar su aroma en la brisa.

He ahí entonces, sin duda,
una respuesta casi concreta;
algo que mi corazón escuda,
y que el suyo interpreta.

Gris Oscuro
19 de Marzo del 2010

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